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lunes, 22 de julio de 2024

Un ayuntamiento que hace naufragar

 


El Barco es un edificio emblemático de Esplugues del Llobregat, un municipio situado al lado de Barcelona. Un edificio histórico construido entre 1949 y 1951 por el arquitecto municipal de Esplugues de Llobregat, Climent Maybés y Gaspar, y comprado posteriormente por el empresario Miguel Bonet.

En el edificio han vivido muchísimas personas que iban a Catalunya a buscarse la vida. Los primeros años migrantes andaluces y actualmente tambien algunas personas procedentes del Magreb o Latinoamérica. El Barco ayuda a explicar el pasado y el presente de la ciudad. Un testimonio real de la historia del siglo XX y parte del siglo XXI. Ha sido un espacio de diversidad y convivencia y su estructura así lo facilitaba.

El Plan General Metropolitano de 1976 lo sitúa en zona verde -36 años después de su construcción-y el ayuntamiento solo quiere su demolición, sin dar otra opción. Se expropió el edificio al propietario el año 2022 de forma evidenteno habia hecho trabajo de mantenimiento. El ayuntamiento pagó al propietario 3’6 millones de euros. El propio ayuntamiento no ha hecho inversión para rehabilitar el edificio mientras un edificio muy cercano, La Baronda -un edificio también de 1946 del mismo arquitecto- una antigua fábrica en ruinas se rehabilitó y es sede de oficinas del ayuntamiento y de empresas privadas. Esta rehabilitación costó 13 millones de euros.

Hasta la pasada semana santa vivían en el Barco 38 familias, todas ellas de alquiler. Pero un informe encargado por el ayuntamiento -que no quiso ni escuchar una segunda opinión- fueron desalojadas sin aviso previo. Se las convoco, de malas maneras, a una reunión y ya no pudieron volver a entrar a sus hogares. Meses después aún no se ha ofrecido a todos los vecinos -solo un pequeño porcentaje- una solución definitiva a su realojo. Esplugues tiene, además, un déficit enorme de vivienda asequible.


En breve el ayuntamiento de Esplugues lo derruirá echando por tierra la vida de varias generaciones y el patrimonio histórico que representa el edificio. Mientras tanto ha puesto en marcha un plan urbanístico, aprobado en 2005, que afecta directamente a la zona, el ayuntamiento ya dio por efectiva la fase de construcción de dos rascacielos, oficinas y viviendas de lujo que solo beneficia a las empresas: Sacresa, Porta Diagonal y Caufec. Un ayuntamiento que piensa más en las empreses que en las personas ha hecho naufragar el Barco.